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Las Salinas de Arinaga se encuentran en el municipio de Agüimes, en la ribera del mar del extremo sur del núcleo urbano y dentro del ámbito del Polígono Industrial. Formaban parte del complejo salinero localizado en la costa Sureste, del que en la actualidad sólo quedan en activo tres ejemplos (Tenefé, Arinaga y Bocabarranco). Se construyeron hacia 1820, y son las únicas que sobreviven de las que llegaron a implantarse en la zona, siguiendo el modelo de la salina antigua de barro propia de Gran Canaria. La primera referencia, en los albores del siglo XIX, data del 27 de abril de 1804, cuando el Obispo Verdugo concede a D. Santiago Verdugo Da Pelo, abogado de los Reales Consejos, 300 pasos de cuadro para fábrica de salinas.
Constituye un magnífico recurso rescatado por la autoridad portuaria que integra, además, bienes culturales de interés como la Casa del Obispo. El conjunto de valores que alberga supuso la incoación del BIC con la categoría de Sitio Etnológico.
Constituye una parcela delimitada por un cerramiento del Polígono Industrial de Arinaga y se asoma a una playa de callados. El ámbito marino en su frente se corresponde con el LIC Playa del Cabrón (ES7010053A) que abraza a una gran franja costera donde se alternan las playas arenosas o de cantos, con rasas intermareales y zonas encharcadas. Se trata de una de las áreas más productivas y ricas en especies marinas de la isla y del archipiélago, dado su buen estado de conservación y la diversidad de hábitats. Incluye uno de los sebadales más importantes de Gran Canaria, por su estructura, por la biodiversidad que alberga, y por ser un área importante de reproducción, cría y alimentación de numerosas especies de peces e invertebrados bentónicos.
Se considera como ámbito y entorno salinero a todo el espacio incluido en el cerramiento actual. Las salinas de Arinaga poseen la singularidad de constituir un sistema dual, con sus respectivos cocederos, pocetas y tomaderos (aunque el cocedero norte desapareció con la obra de canalización del Barranco de Guerra). Actualmente se mantiene cultivo una de las partes, aunque con graves dificultades de mantenimiento, atendidas por un salinero en avanzada edad, mientras que la otra mitad se conservan solamente anegadas.
Una de las más destacadas particularidades de las salinas de Arinaga reside en los inmuebles asociados al ingenio, en especial la conocida como Casa del Obispo. Esta casa solariega de cubierta plana, con pares de madera, tillas y torta de mortero de cal, dos alturas, con corredor en la planta alta, orientada al mar y a las salinas; fue sede de veraneo del Obispo Verdugo, donde además se celebraron misas para los escasos vecinos que residían en el pago de Arinaga. Contaba por tanto con oratorio y pila de agua bendita, siendo ésta la primera capilla levantada en Arinaga. En contraste con la buena restauración de las propias salinas, se encuentra el entorno trasero hasta el cerramiento, un espacio alterado, provisional e inacabado tras las obras de restauración y cerramiento del conjunto.